¿Quiénes somos ?

Fundadores

Padre Francisco Rodríguez OCSO, la Sra. María Judith Bernal Palacios y el Sr. Julio Amodio Moheno, los dos últimos de nacionalidad mexicana y Católicos Apostólicos Romanos.

Carisma

“Casa de silencio como camino en donde se vive la Experiencia Orante del Encuentro Transformante”

Estamos ordenados a la Pastoral Contemplativa. La vida espiritual en la Iglesia. Sostenemos el silencio adorante y la escucha atenta de la Palabra.

Objetivo

Formamos, sostenemos y acompañamos comunidades en el peregrinar “Contemplativo monastico mariano para laicos”, bajo la espiritualidad Cisterciense para laicos. Para desde el silencio adorante en fe podamos escuchar la Palabra de Dios, “lectio divina”; la formación es dentro de la espiritualidad cisterciense.

Misión:

Formar, sostener y acompañar a comunidades de católicos orantes que a través del silencio escuchen la voluntad de Dios, tomen conciencia de la irrupción del Verbo Dios Trino en sus vidas para comprometerse al camino de conversión y santidad y así transparentar la Divina Presencia Trinitaria, amorosa, misericordiosa y sanadora en los procesos del Misterio Pascual en sus vidas cotidianas.

Para ello ofrecemos un espacio sereno para alejarse del ruido externo y interno, en el silencio y la quietud que lleva al reposo del alma para poder descansar en la Divina Morada Trinitaria. En ese reposo el alma se dispone en simplicidad a abrirse para experimentar la Revelación de la Morada Trinitaria que lo vivifica y transforma. Escuchar la Palabra de Dios, hacerla vida y formarse bajo la espiritualidad Monástica Mariana Cisterciense para laicos, bajo la regla de San Benito.

Visión:

Cada Célula Nazaret o Cenáculo fundamentalmente son la casa u Hogar Nazaretano; salón, capilla o parroquia donde se reúnan, debe ser el reflejo de un minúsculo monasterio laico contemporáneo con un ambiente que favorezca el Encuentro Intimo Trinitario. Es una transfiguración de quien sólo busca transparentar y mostrar al Resucitado, jamás a sí mismo, por la Eucaristía hacia la Resurrección universal.

Nos encaminamos a forjar la estabilidad que está unida a la perseverancia, constancia, continuidad, y fidelidad creativa. Virtudes que nos ayudan a persistir en el bien evangélico a pesar de las turbulencias altibajos y males que debemos soportar. Quien permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer, Jn 15, 1-17

Permanezcan en mi amor. Ámense los unos a los otros, como yo los amo. para que sean escuelas de fe y oraciòn, espacios de estudio, de dialogo.

Espíritu

Ofrecer un camino contemplativo, ecuménico, que promueva el encuentro personal con el Misterio Trinitario Pascual, basado en la espiritualidad monástica mariana cisterciense para laicos y de la rica tradición contemplativa, bajo la regla de San Benito. Nosotros ofrecemos el servicio a la Iglesia y al mundo.

Teología

Teología, es el Logos, la Palabra, el discurso.

Teología sin experiencia espiritual es vacío, y experiencia espiritual sin reflexión es ciega.

Experiencia, es el modo, el tono, en actitud de receptividad y apertura que en humildad nos lleva a sintonizarnos con la resonancia interna que da el conocimiento teológico

Escudo o Logotipo

Nuestro símbolo: El Crismón o monograma de Cristo.

El Crismón o monograma de Cristo consiste en las letras griegas X (ji) y P (ro), abreviatura de XP (istos), Cristo, sobrepuestas. A estas se le pueden añadir, una a cada lado, las letras alfa y omega, que representan el principio y fin de todas las cosas.

El cristograma empezó a aparecer en las monedas romanas después del Edicto de Milán (313), con el que Constantino establecía la libertad de culto para los cristianos. Según la tradición el monograma XP se le apareció en sueños junto con las palabras “In Hoc Signo Vinces” (con este signo vencerás), abreviado IHS, también referido a él como Iesus Hominum Salvator (Jesús Salvador de los Hombres) la noche antes a la batalla del Puente Milvio contra Majencio.

Al día siguiente Constantino sustituyó los viejos estandartes romanos del ejército con el águila imperial por el labarum y ganó la batalla.