VATICANO, 05 Oct. 16 / 11:13 am.- En el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa Francisco se reunió este miércoles con los participantes del primer Encuentro Mundial sobre Deporte y Fe, a los que invitó a ser leales y a luchar contra la corrupción.

Así, el Pontífice pidió “mantener la autenticidad del deporte, protegerlo de la manipulación y de la explotación comercial”. “Sería triste para el deporte y la humanidad, si la gente no lograra confiar más en la verdad de los resultados deportivos, o si el cinismo y el desencanto tomaran ventaja sobre la participación alegre y desinteresada”.

“En el deporte, como en la vida, es importante luchar por el resultado, ¡pero jugar bien y con lealtad es todavía más importante!”, exclamó.

El Pontífice agradeció también que estas asociaciones afronten algunos desafíos y dijo saber que “hay una campaña encabezada por Naciones Unidas para luchar contra el cáncer de la corrupción en todos los ambientes de la sociedad”.

“Cuando las personas luchan para crear una sociedad más justa y transparente, colaboran con la obra de Dios”, agregó.

En el encuentro estuvo presente también el Secretario General de la ONU, Ban Kimoon, y el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach.

“El deporte es una actividad humana de gran valor, capaz de enriquecer la vida de las personas, de las cuales pueden disfrutar y gozar hombres y mujeres de toda nación, etnia y pertenencia religiosa”, aseguró en su discurso.

Al recordar que hace tan solo unas semanas tuvieron lugar los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos, el Papa habló de los atletas, quienes muestran como “llevar al máximo las propias capacidades” y así “el deporte nos entusiasma, nos maravilla, nos hace sentir orgullosos”.

“Existe una gran belleza en la armonía de ciertos movimientos, como también en la fuerza o en el juego en equipo”, señaló.

Francisco habló también de cómo la actividad deportiva no está reservada solo a los grandes atletas porque “hay también un deporte para aficionados, recreativo, de no competición, pero que permite a todos mejorar la salud y el bienestar, de aprender y trabajar en equipo, saber vencer y también saber perdonar”.

El Santo Padre hizo también referencia a la importancia de que las asociaciones deportivas acojan a personas con discapacidad y las ayuden. “Pienso en muchos niños y chicos que viven en los márgenes de la sociedad”, dijo.

“Todos conocemos el entusiasmo de los niños que juegan con un balón desinflado o hecho de trozos en los suburbios de algunas grandes ciudades, o en los caminos de pequeños pueblos”.

“Quisiera animar a todos –instituciones, sociedades deportivas, realidades educativas y sociales, comunidades religiosas– a trabajar juntos para que estos niños puedan acceder al deporte en condiciones dignas, especialmente aquellos que están excluidos por la pobreza”.

El Papa dirige su discurso en el encuentro. Foto: Martha Calderón
El Papa dirige su discurso en el encuentro. Foto: Martha Calderón